Hace 18 meses, el pánico recorría la industria del marketing digital. Los modelos de lenguaje grandes estaban cambiando las reglas del juego y muchos nos preguntábamos si el SEO tal como lo conocíamos tenía los días contados. Yo estaba en esa posición incómoda: liderando marketing en SquadS Ventures pero alejado del día a día del SEO, hasta que me tocó dar una clase en la UBA.
Estudiar para esa clase fue como abrir la caja de Pandora. El panorama era confuso, las predicciones apocalípticas abundaban, y la sensación de que todo estaba por cambiar era abrumadora. Con el equipo de SEO nos pusimos a investigar en serio, a hacer experimentos, a probar cada novedad que surgía.
La otra cara de la moneda
Luego de unos meses de experimentación intensiva, empezamos a escuchar voces completamente opuestas en el mercado. Referentes que aseguraban que no había cambiado absolutamente nada, que GEO era solo SEO con otro nombre, y algunas amenazas directas para quienes nos animábamos a hablar de diferencias. 😅
Mantuvimos una postura humilde. Seguimos probando, seguimos investigando. Nosotros siempre hablamos de principios SEO fundamentales, pero también reconocíamos que existían aspectos que no se consideraban hace 10 años y que ahora eran relevantes.
El tiempo nos está dando la razón
No es por agrandarnos, pero agosto de 2026 nos encuentra en un lugar diferente. Cada vez más referentes SEO se están animando a hablar abiertamente de estas diferencias que antes negaban:
- Incorporan herramientas de medición en LLMs: Ya no es suficiente con medir rankings tradicionales. El SEO moderno se centra en intención de búsqueda, calidad de contenido y señales de confianza, adaptándose a cómo los motores de búsqueda utilizan machine learning.
- Empiezan a hablar de autoridad externa: La construcción de autoridad va más allá del propio sitio. Se trata de cómo te perciben las fuentes externas, cómo te citan, cómo validan tu expertise.
- Nuevas buenas prácticas en contenidos y aspectos técnicos: Los aspectos técnicos evolucionaron significativamente. Lo que funcionaba en 2016 simplemente no es suficiente hoy.
¿Qué cambió realmente? La respuesta es matizada. Los principios fundamentales del SEO siguen siendo sólidos: contenido de calidad, experiencia de usuario, autoridad. Pero la forma en que se aplican, se miden y se optimizan evolucionó considerablemente.
Ser referente también tiene que ver con esto: con mantener la humildad para seguir probando, con no casarse con una postura cuando la evidencia sugiere lo contrario, con estar dispuesto a decir «me equivoqué» o «esto es más complejo de lo que pensaba».
La industria del marketing digital está en constante evolución. Los que nos quedamos estancados en lo que funcionaba hace 5 años vamos a quedarnos atrás. Los que nos animamos a experimentar, a cuestionar, a adaptarnos, somos los que vamos a seguir generando resultados para nuestros clientes y proyectos.
¿Cómo están manejando ustedes estos cambios en sus estrategias de posicionamiento? Me encantaría conocer su experiencia con estas nuevas prácticas.


























