Esta semana estuve en más de tres eventos de SEO en la era de la IA. En casi ninguno escuché la palabra SEO.
GEO. AEO. LMO. AI Search Optimization. Cada charla con su nombre propio, cada agencia con su acrónimo brillante. La gente quiere entender cómo posicionarse en un mundo donde ChatGPT responde antes que Google. Eso tiene sentido.
Lo que no tiene sentido es lo que está pasando alrededor de ese interés genuino.
El problema no es la IA, es el oportunismo
Agencias que se renombraron como «agencias de GEO» de un mes para el otro. Herramientas de analítica que cobran cientos de dólares por correrte 100 prompts y devolverte un dashboard de visibilidad en IA.
PD: el 99% de esas implementaciones miden absolutamente nada.
Y las empresas pagan por eso porque la categoría suena nueva y técnica y nadie quiere quedar afuera. Es la misma trampa de siempre: crear urgencia artificial alrededor de un término nuevo para vender lo mismo con otro envoltorio.
Aparecer en las respuestas de los LLMs no es una disciplina separada del SEO. Es una evolución, no una revolución. Como señala Argos Digital, aunque los chatbots han crecido un 80% en tráfico el último año, Google sigue llevándose más de 26 veces el volumen diario de visitas de ChatGPT. La IA no está matando el SEO, solo lo está obligando a vestirse mejor.
Lo que realmente cambió (y de lo que nadie habla)
Para mí sí hay cosas que cambiaron. Hay nuevas optimizaciones y trabajo que antes no se hacía. Pero no se habla de eso, se habla de cualquier cosa.
¿Qué cambió realmente?
- La estructura de la información importa más que nunca. Los LLMs necesitan contexto claro, jerarquía semántica y datos estructurados para citar tu contenido correctamente.
- La autoridad se mide diferente. Ya no basta con backlinks. Los modelos evalúan la coherencia del expertise a través de múltiples fuentes y menciones.
- La calidad del contenido se volvió no negociable. El contenido genérico simplemente no aparece. Los LLMs priorizan profundidad, casos específicos y perspectivas únicas.
- Las señales de marca son críticas. Ser mencionado consistentemente en contextos relevantes construye visibilidad en respuestas de IA.
Eso es trabajo real. Eso requiere estrategia, tiempo y ejecución sostenida. No un dashboard mágico ni un rebrand express.
Cómo separar el ruido de lo que funciona
Si estás evaluando herramientas o agencias que prometen «optimización para IA», hacete estas preguntas:
¿Miden resultados reales? No impresiones en dashboards bonitos. Menciones verificables, tráfico desde respuestas generativas, conversiones atribuibles.
¿Tienen casos documentados? No testimonios genéricos. Casos con nombres, industrias, métricas antes/después.
¿Entienden SEO tradicional primero? Si no dominan lo básico (arquitectura de sitio, enlaces, contenido de calidad), no van a dominar lo nuevo.
En SquadS Ventures, cuando trabajamos con startups tech y empresas B2B, nos enfocamos en construir sistemas que realmente escalen. No vendemos humo con nombres nuevos. Construimos posicionamiento real, medible, sostenible.
La IA cambió el juego, sin dudas. Pero los fundamentos siguen siendo los mismos: contenido valioso, autoridad construida con el tiempo, y una estrategia clara que conecte tu expertise con la audiencia correcta.
No necesitás un nuevo acrónimo. Necesitás hacer el trabajo correcto, con las herramientas correctas, y medir lo que realmente importa. ¿Estás invirtiendo en ruido o en resultados?


























