¿Alguna vez te preguntaste cómo consigue la gente realmente los buenos trabajos? La respuesta fácil sería «trabajando duro», pero la realidad es mucho más compleja y reveladora.
El otro día me topé con una charla TEDx que me dejó pensando. Taylor Doe, quien acompaña a jóvenes de comunidades vulnerables, compartió una investigación que hizo después de que uno de estos jóvenes le preguntara directamente: «¿Cómo se consiguen los buenos trabajos?»
Lo que descubrió cambia completamente nuestra visión del éxito profesional.
Las llaves invisibles del éxito profesional
Taylor entrevistó a personas con buenos empleos. No millonarios, sino profesionales comunes: gerentes, analistas, profesionales de distintas áreas. Y encontró un patrón que rara vez se menciona en las historias de éxito:
Todos tuvieron una llave. Alguien que les abrió una puerta. Un contacto. Una recomendación. Una red.
A esto Taylor lo llama «y luego momentos». Son esas partes de la historia que muchas veces omitimos cuando contamos nuestro camino profesional:
- «Fui a la universidad… y luego el padre de mi novio me consiguió la pasantía.»
- «Construí mi negocio… y luego mis suegros me dejaron vivir gratis 10 meses.»
- «Conseguí ese trabajo… y luego el vecino me llevó cada día a la fábrica.»
Esta realidad nos muestra algo fundamental: la oportunidad no es solo un mérito individual. Es una red de llaves compartidas. Y no todos nacen con las mismas.
Un estudio de Harvard liderado por el economista Raj Chetty lo confirma: cuanta más relación hay entre personas de diferentes niveles socioeconómicos, mayor movilidad social existe en esa comunidad.
Cambiando la narrativa del éxito
En Squads Ventures entendemos que el ecosistema emprendedor funciona de manera similar. Los fundadores más exitosos no solo tienen buenas ideas o trabajan duro, sino que cuentan con redes de apoyo que les abren puertas estratégicas.
Taylor termina su charla con dos desafíos que me parecen fundamentales para cualquier profesional o líder:
- Sé generoso con tus llaves. Especialmente con quienes históricamente fueron excluidos. Si tenés acceso a oportunidades, contactos o recursos, compartirlos puede cambiar la trayectoria profesional de alguien.
- Contá tu historia completa. Nombrá a quienes te abrieron puertas. Cuando lo hacemos, cambiamos la narrativa tóxica del «lo logré solo» y creamos una cultura más honesta sobre cómo funciona realmente el éxito.
Esto me toca de cerca. En 2022 participé en la organización de TEDx Estación Ewald en Avellaneda, Santa Fe. Y desde entonces, cada charla TED que escucho me recuerda por qué estas ideas valen la pena: porque exponen lo que muchas veces el éxito intenta ocultar.
El poder de nombrar a nuestros «abrepuertas»
Cuando reconocemos públicamente a quienes nos ayudaron, no solo les damos el crédito que merecen, sino que también:
- Desmitificamos el éxito como logro puramente individual
- Inspiramos a otros a ser generosos con sus propias llaves
- Creamos una cultura de reciprocidad y apoyo mutuo
¿Quién te dio una de esas llaves invisibles en tu carrera? Contalo. Esa historia puede ser la llave de otra persona.
Te invito a reflexionar sobre tu propio camino profesional y a identificar esos «y luego momentos» que fueron decisivos. Y más importante aún: ¿a quién podés abrirle una puerta hoy?
Si querés profundizar en este tema, te recomiendo ver la charla completa de Taylor Doe: How do people get the good jobs? Vale cada minuto.
