Mejorando mi Salud y Longevidad a través de la Medicina Funcional y el Biohacking

Hace cuatro años, la vida me dio un golpe duro: perdí a mi padre debido a complicaciones relacionadas con la resistencia a la insulina y los triglicéridos altos.

Desde ese momento, me propuse investigar cómo asegurarme una vejez sana y evitar el mismo destino.

Este viaje no ha sido fácil, pero ha sido transformador. Hoy quiero compartir mi historia y los aprendizajes que he obtenido en este camino hacia una mejor salud.

Tomando las riendas de mi salud

Hace un año, junto con mi mujer Ines, decidí que era hora de tomar el control de nuestra salud. Ella no había encontrado solución a sus problemas de salud que la aquejaban hace 1 año.  Yo tampoco me cuidaba, y a pesar de tener en antecedente de mi padre y los examenes me daban glucosa alta, no tomaba cartas en el asunto.

Después de casi cinco décadas de hábitos que, sin saberlo, me perjudicaban más que beneficiaban, el cambio no ha sido sencillo.

Cada día es una lucha contra el estilo de vida que una vez consideré normal.

A través de la medicina funcional, he aprendido a personalizar mi salud más allá de los ideales genéricos. Aquí hay tres puntos clave que me han ayudado en este proceso:

  • Monitoreo constante de indicadores importantes.
  • Adopción de una dieta cetogénica y ayuno intermitente.
  • Exposición diaria al sol para aumentar la vitamina D.

Estos elementos han sido fundamentales para ver mejoras significativas en mi salud.

He aprendido a valorar mis avances en base a mis propias métricas, no en comparación con estándares absolutos.

Por ejemplo, ahora miro más la insulina que la glucemia, y he logrado bajar un 25% mi insulina en un año. Mis triglicéridos han bajado de 152 a 82, casi un 50%, y el índice Triglicéridos/HDL ha mejorado un 58%.

Además, mi índice HOMA, que mide el riesgo de ser diabético, ha bajado un 21%, y mi vitamina D ha aumentado un 76% gracias a la exposición diaria al sol.

El poder de la medicina funcional

La medicina funcional ha sido un pilar en mi transformación.

Este enfoque no se trata solo de cambiar la dieta o tomar suplementos; es un cambio holístico que abarca desde la nutrición hasta el manejo del estrés y el ejercicio.

He aprendido a monitorear indicadores que antes no consideraba importantes, como la insulina y la vitamina D, y he visto mejoras notables en mi salud cardiovascular y hormonal.

Uno de los desafíos más grandes ha sido adaptarme a una dieta cetogénica combinada con ayuno intermitente y una rigurosa suplementación.

Sin embargo, los resultados hablan por sí solos: una mejora notable en la resistencia a la insulina y en los niveles de triglicéridos.

Pero lo que más me ha sorprendido es la mejora en mi salud cardiovascular y hormonal, evidenciada no solo por los números, sino por cómo me siento día a día.

El impacto de la dieta cetogénica y el ayuno intermitente

La dieta cetogénica y el ayuno intermitente han sido dos herramientas poderosas en mi lucha contra la resistencia a la insulina y los triglicéridos altos.

Al limitar al mínimo las harinas y los dulces, he logrado bajar de 95 a 81 kilos.

A pesar de que todavía no estoy haciendo suficiente actividad física, esta dieta me ha ayudado a mejorar mi HDL, conocido como el buen colesterol.

El ayuno intermitente ha sido especialmente útil para controlar mis niveles de insulina.

Al darle a mi cuerpo períodos de descanso sin comida, he podido mejorar mi sensibilidad a la insulina y reducir mis niveles de glucosa en sangre.

Este enfoque no solo ha mejorado mis métricas de salud, sino que también me ha dado más energía y claridad mental.

La suplementación también ha jugado un papel crucial en mi transformación.

He aprendido a valorar la importancia de los micronutrientes y cómo pueden afectar mi salud en general.

Desde vitaminas hasta minerales, cada suplemento ha sido cuidadosamente seleccionado para apoyar mis objetivos de salud.

El rol de la exposición al sol y la vitamina D

Uno de los descubrimientos más sorprendentes en mi viaje ha sido la importancia de la vitamina D.

No sabía que era tan crucial estar expuesto al sol. Ahora trato de hacerlo todos los días durante 15 minutos, con más del 70% del cuerpo expuesto al mediodía.

Esta simple práctica ha aumentado mis niveles de vitamina D en un 76%, lo cual ha tenido un impacto positivo en mi salud general.

La vitamina D es esencial para muchas funciones corporales, incluyendo la salud ósea, la función inmunológica y la regulación del estado de ánimo.

Al aumentar mis niveles de vitamina D, he notado mejoras en mi energía, mi estado de ánimo y mi capacidad para combatir infecciones.

Además, la exposición al sol tiene otros beneficios, como la producción de óxido nítrico, que puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar la salud cardiovascular.

Este simple cambio en mi rutina diaria ha tenido un impacto significativo en mi bienestar general.

¿Cómo puedo mejorar mi resistencia a la insulina?

Mejorar la resistencia a la insulina requiere un enfoque multifacético.

Primero, es crucial adoptar una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas saludables, como la dieta cetogénica.

El ayuno intermitente también puede ser muy efectivo para mejorar la sensibilidad a la insulina.

Además, es importante monitorear regularmente tus niveles de insulina y glucosa para ajustar tu plan según sea necesario.

La actividad física regular y la reducción del estrés también juegan un papel crucial en la mejora de la resistencia a la insulina.

¿Qué efectos puede tener la medicina funcional en mis niveles de triglicéridos?

La medicina funcional puede tener un impacto significativo en tus niveles de triglicéridos.

Este enfoque holístico se centra en identificar y tratar las causas subyacentes de los problemas de salud, en lugar de simplemente tratar los síntomas.

Al adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio regularmente y manejar el estrés, puedes ver mejoras notables en tus niveles de triglicéridos.

Además, la suplementación adecuada y el monitoreo regular pueden ayudarte a mantener estos niveles bajo control.

¿Qué es la dieta cetogénica y el ayuno intermitente?

La dieta cetogénica es un plan alimenticio bajo en carbohidratos y alto en grasas que pone a tu cuerpo en un estado de cetosis, donde quema grasa en lugar de carbohidratos para obtener energía.

Decir adiós a panes, pastas y, sí, incluso a las frutas, fue más difícil de lo que imaginaba. Pero lo que gané fue mucho más de lo que perdí.

Aprendiendo sobre mi cuerpo Una de las primeras cosas que noté fue un aumento en mi nivel de energía. Antes, siempre me sentía cansado después de las comidas, necesitando esa siesta que muchos consideramos normal. Con la cetosis, esa fatiga desapareció, como si hubiera encendido un interruptor en mi metabolismo.

Desafíos y cómo los enfrenté No todo fue fácil. Los antojos de azúcar y la llamada ‘gripe cetogénica’ fueron mis primeros obstáculos.

Los resultados van más allá de la balanza Sí, perdí peso, pero lo más impactante fueron los cambios en mis análisis clínicos.

Mis niveles de triglicéridos bajaron dramáticamente, y mi resistencia a la insulina comenzó a mejorar. Pero más allá de los números, es cómo me siento lo que realmente cuenta: más alerta, más vivo y más en control de mi salud.

Un estilo de vida, no una dieta temporal Lo que comenzó como un experimento se ha convertido en mi forma de vida. La dieta cetogénica me ha enseñado a entender los alimentos de una manera que nunca pensé posible. Aprendí a escuchar a mi cuerpo, reconociendo lo que realmente necesita en lugar de alimentar simplemente mis antojos.

Si estás considerando la dieta cetogénica, mi consejo es este: infórmate bien, prepárate para los desafíos y dale a tu cuerpo el tiempo para adaptarse. No es solo una manera de perder peso; es una oportunidad para ganar en salud y bienestar.

El ayuno intermitente, por otro lado, implica alternar períodos de alimentación con períodos de ayuno. Ambos enfoques pueden ser muy efectivos para mejorar la resistencia a la insulina, reducir los niveles de triglicéridos y promover la pérdida de peso.

Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier nuevo plan dietético.

Un viaje hacia una vejez sana

Este viaje hacia una mejor salud ha sido desafiante pero increíblemente gratificante. He aprendido mucho sobre mí mismo y sobre lo que realmente significa estar sano.

La medicina funcional me ha dado las herramientas para personalizar mi salud y hacer cambios significativos que han mejorado mi calidad de vida.

Si estás enfrentando desafíos similares, te animo a considerar este enfoque holístico.

No es solo cambiar la dieta o tomar suplementos; es un cambio completo que abarca desde la nutrición hasta el manejo del estrés y el ejercicio. Aquí hay tres pasos que puedes tomar para empezar:

  • Monitorea tus indicadores de salud regularmente.
  • Adopta una dieta cetogénica y considera el ayuno intermitente.
  • Asegúrate de obtener suficiente exposición al sol para aumentar tus niveles de vitamina D.

Espero que mi historia te inspire a tomar control de tu salud. No es un camino fácil, pero los resultados valen la pena.

Si tienes alguna pregunta o quieres compartir tu propia experiencia, no dudes en dejar un comentario o compartir este blog con otros que puedan beneficiarse.

¡Abrazo emprendedor!

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