Liderazgo Familiar: La importancia de los Padres liderando a hijos con el ejemplo

El DíadelPadre es una oportunidad perfecta para reflexionar sobre el impacto que tenemos en la vida de nuestros hijos.

Para mí, ser padre no es solo una cuestión de proteger y cuidar, sino sobre todo, de liderar con el ejemplo.

¿Qué es lo que quiero que mis hijos vean de mí? Porque así es como me recordarán y, probablemente, así es como actuarán en sus propias vidas.

Lecciones de liderazgo que aprendí de mi padre

El mayor referente en mi vida ha sido mi padre, el gran Negro Noriega.

Él me enseñó que el liderazgo no se trata de dar órdenes, sino de inspirar a través de nuestras acciones. Su influencia me ha moldeado y me hizo ver el liderazgo de tal forma que cómo lo aplico en mi vida personal y profesional. En honor a él, quiero compartir algunas de las lecciones más valiosas que he aprendido:

10 Aprendizajes de las conversaciones mi Padre:

Me enseñó a llevar a la acción las ideas:
Existe otra forma mejor de aprender que tomando acción sobre las ideas y llevándolas a la ejecución? Es lo que hizo mi padre a mis 10 años. Me hizo pensar, pero también me acompañó en ese camino. Él hubiera querido que yo sea un profesional de Golf. Hasta el 2019 jugamos Golf juntos y cada vez que yo hacía un buen golpe me decía «Qué pelotudo que sos»…haciendo referencia a que hubiera sido exitoso si me hubiera dedicado a ese deporte. Pero no se trata de lo que uno quiere para sus hijos, sino de iluminar su camino. Es dar herramientas, pero al final, el caminante es uno mismo…

Me enseñó a plantearme un propósito:
Como hizo mi padre con cada uno de sus cinco hijos desafiándolos a temprana edad, creo que cada uno de nosotros tenemos la oportunidad de preguntarnos si estamos haciendo lo que tenemos que hacer, lo que queremos hacer y lo que debemos hacer, si esa es la marca que queremos dejar.

Con mi viejo y Pancho Berdaguer, mi mejor amigo, con quienes disfrutamos de ir a Miramar…el resultado era lo de menos…

Me enseñó la importancia de ser líder:
Esas primeras decisiones de tu vida definen para qué lado vas. Tienen una importancia vital en el liderazgo personal. Me ayudó a entender que la vida para mi es como emprender un viaje. No importa a que velocidad vayas, sino que conduzcas en la dirección adecuada.

Me enseñó a soñar en grande:
Esta conversación con mi padre fue también un enorme aprendizaje, creo que mi viejo lo que intentó hacer fue hacerme pensar, desafiarme, ponerme en un extremo. Mi padre claramente tenía su propósito y creo que lo ha conseguido. Me invitó a que desde niño empezara a soñar, a mirar hacia lo lejos, a visibilizar un norte y empezar con pequeños pasos a transitar mi camino.

Me enseñó a definir objetivos:
Nunca antes había pensado acerca de crear equipos ni ser parte de una empresa sin embargo, en esa conversación, quedaron instalados en mi inconsciente y después conspiré para que las cosas fueran así. Eventualmente logré emprender más de 20 veces, armé muchos equipos, construí una empresa que exportaba el 90% de lo que producía.

Me enseñó a valorar los amigos:
Es pasarla bien y reírse lo más que se pueda. Pero al mismo tiempo, a ponerle contenido a las conversaciones con nuestros amigos. Darle valor y sentido a los temas que hablemos. Y, sobre todo, estar en los momentos que más nos necesitan.

Jugar al Golf con sus amigos me permitió ser testigo de COnversaciones que no me tuvieron como protagonista, pero aprendí mucho de ellas

Me enseñó a emprender:
Fui parte al menos 100 reuniones con sus colegas psiquiatras, psicólogos, amigos, viéndolo contar (pitchear) sobre su idea de la «Red de Prevención de Salud Mental en Santiago del Estero». Lo vi intentar e intentar y recibir miles de negativas acerca de su proyecto. No se dió por vencido y el tiempo le dio la razón. Junto a su socia, mi madre construyeron una gran empresa y trajeron una solución de calidad que no existía. Un nuevo concepto innovador y casi disruptivo, porque generó un nuevo standar de servicio. Desde una perspectiva personal, es que nos enseñaron a sus hijos con el ejemplollevar a la acción los proyectos y no darse por vencido ante los obstáculos.

Me enseñó a disfrutar del proceso:
Cuando le contaba algo, casi todas las conversaciones comenzaban y terminaban con la pregunta: «Lo has disfrutado?«. No importaba el tema, lo único que le daba valor era si había disfrutado del proceso…disfrutar del camino…Al final de esa conversación me dijo, no importa lo que decidas, pero poné lo mejor de tu lado, toda la buena onda, energía y alegría. Es fácil decir que las cosas se hagan con pasión, pero descubrí que poniendo lo mejor en en camino del propósito personal, las cosas salen bien. Y, sobre todo, vas a aprender tanto en los errores como en los aciertos.

Como se divertían jugando juntos…y después 3er tiempo en el campo…bien comidos y bien bebidos…

Me enseñó a saber que las sociedades entre cónyuges es posible:
Mis padres tuvieron una sociedad increíble en el sentido familiar. Pero también lo hicieron a nivel empresa, complementando los perfiles profesionales que tenían cada uno y aportando lo mejor individual para lograr mayor valor en la solución que presta la empresa.

Me enseñó a ser padre.
Y se que que no he sido lo buen padre que me hubiera gustado ser, pero intento hacerlo con mi querida hija Laste. Desde muy chica juego con ella y sus amigas con preguntas: ¿Qué quieres hacer? ¿Cómo te gustaría agregar valor o compartir? ¿Qué objetivos tienes para este año? ¿Qué has aprendido este mes? ¿Qué has aprendido de una determinada situación? Preguntas que incomodan, pero al mismo tiempo, guían y dan luz al camino…

Construyendo Confianza: El Pilar del Vínculo Padre-Hijo

Como padre, sé que la confianza es la base de cualquier relación sólida y significativa, especialmente la que tengo con mis hijos. Desde sus primeros años de vida, ellos buscan en mí seguridad y estabilidad. Construir confianza requiere consistencia, honestidad y apoyo incondicional. Me esfuerzo por ser transparente con ellos, comunicarme abierta y frecuentemente, y demostrar que soy digno de confianza a través de mis acciones. Cumplir mis promesas, escuchar con empatía y estar presente en los momentos importantes fortalece nuestro vínculo de confianza, algo que puede durar toda la vida.

Además, permito que mis hijos cometan errores y aprendan de ellos. Crear un entorno donde se sientan seguros para explorar, experimentar y fallar sin miedo a ser juzgados o castigados es crucial. Esto no solo fortalece su confianza en mí, sino también su autoconfianza. A través de la confianza que construimos, ellos aprenden a confiar en sí mismos y en los demás, estableciendo relaciones saludables y seguras a lo largo de su vida.

Liderazgo Familiar: Guiando con el Ejemplo

Creo que el liderazgo en la familia no se trata de autoridad o control, sino de ser un modelo a seguir. Mis hijos aprenden más de lo que ven en mis acciones que de lo que les digo. Me esfuerzo por demostrar integridad, responsabilidad y respeto en mi vida diaria, con la esperanza de inspirarlos a adoptar estos valores. Al liderar con el ejemplo, muestro cómo manejar desafíos, mantener la calma en situaciones difíciles y tratar a los demás con compasión y respeto.

Sé que cada acción cuenta, desde cómo manejo el estrés hasta cómo trato a los demás. Al ser consciente de mi comportamiento, trato de ser un líder positivo en nuestra familia, guiando con amor y paciencia. Quiero que mis hijos vean en mí a alguien en quien pueden confiar y a quien pueden imitar en su propio camino hacia la madurez.

Fomentando Hijos Sanos: Bienestar Mental, Física y Emocional

Para mí, la salud de mis hijos es una prioridad. Entiendo que su bienestar no solo depende de su salud física, sino también de su salud mental y emocional. Promuevo un estilo de vida saludable, animándolos a practicar deportes, comer de manera equilibrada y descansar adecuadamente. Además, les enseño la importancia de cuidar su mente, ayudándoles a manejar el estrés, hablar abiertamente sobre sus emociones y buscar ayuda cuando la necesitan.

Me esfuerzo por crear un ambiente en casa donde se sientan seguros y amados. Les recuerdo constantemente que sus sentimientos son válidos y que siempre estoy aquí para escuchar y apoyarlos. Al fomentar un equilibrio saludable entre mente, cuerpo y emociones, espero que crezcan siendo individuos fuertes y resilientes, capaces de enfrentar los desafíos de la vida con confianza y optimismo.

Lastenia Noriega

El Rol del Padre en el Desarrollo Emocional de los Hijos

Como padre, soy consciente de la influencia que tengo en el desarrollo emocional de mis hijos.

Sé que mi comportamiento y las interacciones que tengo con ellos impactan profundamente en su autoestima y en cómo manejan sus emociones.

A pesar de que me esfuerzo por ser un pilar de apoyo y cotención, siento que no siempre los he ayudado a navegar por sus emociones.  A aceptar sus sentimientos.

Cuando era chico no se hablaba de inteligencia emocional. Era más simple y natural, pero al mismo tiempo, menos informado.  No se hablaba de cómo identificar, expresar y gestionar mis propias emociones de manera funcional.

De grande aprendí a aceptar estar triste, enojado o frustrado. Hablo con ellos para que entiendan lo importante es cómo manejamos esos sentimientos. Mi deseo mayor es que aprendan a entender y controlar sus emociones, desarrollando una salud emocional fuerte y que sea una de sus herramientas principales a lo largo de sus vidas.

Fortaleciendo el Vínculo Padre-Hijos a Través del Liderazgo

Intento pasar tiempo de calidad con ellos, participando en actividades que disfrutan y mostrándoles que son importantes para mí.

La comunicación abierta y honesta es clave en nuestra relación.

Les animo a expresar sus pensamientos y sentimientos, asegurándoles que siempre tienen un espacio seguro para compartir lo que les preocupa. Estar conversaciones son fundamentales para la construcción de una relación basada en el respeto y la confianza mutua.

Lorenzo Ferrara

Creciendo Juntos: Cómo Liderar y Aprender de Nuestros Hijos

Estar dispuesto a aprender de ellos me enseñan nuevas lecciones sobre paciencia, curiosidad y amor incondicional.

Intento ser flexible y adaptable, reconociendo que el liderazgo no es un camino de una sola vía. Al escuchar y valorar sus opiniones, les demuestro que sus pensamientos y sentimientos son importantes. Esta reciprocidad no solo fortalece nuestra relación, sino que también les enseña el valor del respeto mutuo y la colaboración.

Más en los tiempos que corren donde nuestros hijos saben muchos temas que no manejamos ni dominamos los adultos. Son niños y adolecentes muy estimulados por las redes sociales y Youtube, lo que también tiene una parte negativa que es el aprendizaje superficial

La Importancia de la Presencia Activa en la Vida de los Hijos

Ser un padre presente es fundamental para el desarrollo de mis hijos. Más allá de estar físicamente presente, me esfuerzo por estar emocionalmente disponible, participando activamente en sus vidas. Asisto a sus eventos, celebro sus logros y les apoyo en los momentos difíciles.

A pesar de que saben que pueden contar conmigo, me gustaría que lo hagan 10 veces lo que lo hacen.

Estoy seguro que esto refuerza la seguridad y estabilidad que necesitan para prosperar. Al estar presente, no solo en los momentos grandes, sino también en los pequeños detalles del día a día, construimos una relación sólida y duradera.

Educar para la Resiliencia: Desarrollando Hijos Seguros y Saludables

Educar a mis hijos para que sean resilientes es una de mis principales metas como padre.

Les enseño que la vida puede presentar desafíos, pero que tienen la capacidad de superarlos.

Intento fomentar una mentalidad de crecimiento, alentándolos a ver los obstáculos como oportunidades para aprender y crecer.

También me gustaría que aprendan a manejar el estrés y la adversidad, como la auto-reflexión, la búsqueda de soluciones y el apoyo mutuo. Admito que no soy el mejor para ello. Quizás con los años estoy un poco mejor, pero son conciente de la importancia que tiene que te vean Resiliente frente a la adversidad. Y nada mejor que hablar sobre estos temas abiertamente.

Ambiente de Confianza y de disfrute

Crear un hogar donde mis hijos se sientan seguros y confiados es fundamental.

También un lugar donde se tienen que sentir felices y disfrutar de la vida, donde se sientan libres de ser ellos mismos y expresar sus verdaderos sentimientos. 

Al establecer límites claros y justos, y al ser consistente en mis expectativas y respuestas, proporciono la estructura y seguridad que necesitan para sentirse protegidos.

Poner límites es uno de los temas más difíciles. Quizás a mi no me cuesta tanto porque mis padres siempre fueron claros conmigo. Este es un desafío para muchos padres con los que converso.

Ser Padre

Ser padre es la más desafiante que he enfrentado en mi vida. No hay manuales ni fórmulas mágicas; uno aprende en el camino.

He cometido miles de errores y sé que seguiré cometiéndolos. Sin embargo, a pesar de las dificultades y los momentos de incertidumbre, ser padre es el mejor título que tengo.

Cada vez que me tomo un momento para parar y reflexionar, me emociona ver el crecimiento y la evolución de mis hijos.

Ver cómo han desarrollado su propia identidad, cómo enfrentan sus desafíos y cómo se convierten en personas fuertes y resilientes es una fuente constante de orgullo y alegría.

Ser padre me ha enseñado la importancia de la paciencia, la empatía y el amor incondicional.

Me ha mostrado que, aunque no siempre tenga todas las respuestas, mi presencia, apoyo y dedicación son lo más valioso que puedo ofrecer.

Sé que no siempre será fácil, pero cada día trato de ser la mejor versión.

Y aunque el camino esté lleno de desafíos, también está repleto de momentos de alegría y satisfacción que hacen que cada paso valga la pena.

Abrazo a todos los padres consientes y presentes en el desarrollo de sus hijos.

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