¿Cuándo fue la última vez que te desconectaste de la oficina para reconectar con tu equipo? No hablo de una videollamada más o de un 1:1 semanal. Hablo de tiempo real, sin agenda de Zoom, sin interrupciones. Tiempo para conversar a fondo, para escuchar dudas, para alinear no solo lo que hacemos, sino por qué lo hacemos.
La semana pasada viví esa experiencia con Luciano Trujillo, líder de equipo en Inbound Tools. Nos fuimos juntos de martes a jueves a mi casa para un mini-retreat. Horas de conversaciones intensas frente a la compu, pero también en kayak y caminatas. Veníamos de meses complejos y necesitábamos esto: ponerle horas de vuelo juntos para alinear la estrategia, la ejecución y su rol como líder.
Liderar no es estar más alto. Es estar más cerca.
Por qué los retreats transforman el liderazgo
En el día a día de una startup, las urgencias te comen. Las reuniones semanales están bien, pero tienen un límite. No alcanza con 45 minutos para hablar de lo importante cuando también necesitas tiempo para lo urgente. Y ahí está el problema: confundimos lo urgente con lo importante.
Este mini-retreat no fue un lujo. Fue una necesidad. Como emprendedores, tenemos dudas y miedos constantes. Pero también tenemos visiones que necesitan alinearse. Y eso solo pasa cuando te das el espacio para conversaciones profundas, sin el reloj corriendo.
Investigaciones consistentes muestran que los retreats empresariales fortalecen la colaboración en equipo, mejoran las conexiones profesionales y fomentan la creatividad. Lo viví en carne propia.
Lo que surgió cuando nos dimos tiempo
Durante esos tres días, revisamos a fondo la evolución del producto de Inbound Tools. Como solución de LinkedIn está buenísima, pero tiene mucha competencia. Ahí está el desafío. En donde tenemos un enorme diferencial es como parte de una estrategia holística de Marketing, Posicionamiento, Inteligencia de Mercado y Adquisición de clientes, atacando +15 canales.
Tenemos algo único. Y eso da ansiedad.
Volvimos a hablar de producto en profundidad, como hacía tiempo no hacíamos. Es la primera vez que me pasa (en 32 startups) que el producto va más rápido de lo que yo puedo utilizar. Laburamos tanto que la última noche nos quedamos hasta las 11.30pm y yo me dormía frente a la compu. Le dije: «Lucho, te perdí hace 15 min y ya ni te escucho. Me voy a dormir».
Pero esa intensidad valió la pena. Como usuario exigente, le di feedback que solo surge cuando compartís tiempo a fondo. Ese feedback que no alcanza con los 1:1 semanales.
Alineación más allá del producto: Metodología y responsabilidades
En estos dos días también estuvimos alineando con la metodología de ejecución de SquadS Ventures y el sistema de reuniones que bajamos al equipo Delta. La solución nos permitió visualizar lo doloroso que surge de las reuniones 1:1s y weeklys que venimos teniendo.
También fue fundamental para volver a setear:
- Responsabilidades claras: Quién hace qué y por qué.
- KPIs alineados: Métricas que realmente importan para 2026.
- Objetivos compartidos: Todos remando para el mismo lado.
Siento que estamos listos para meterle con todo y poner foco en llevar valor al mercado.
El liderazgo es humildad y desafío mutuo
Lo que más valoro de Lucho es su humildad. Se dejó acompañar, pero también me desafió. Eso es liderazgo de verdad. No se trata de tener todas las respuestas, sino de construir juntos las preguntas correctas.
«Liderar no es estar más alto, es estar más cerca. Es permitirte ser vulnerable, escuchar con atención y construir con quienes admiras.»
Me permite cumplir el sueño de liderar equipos de personas que admiro en lo profesional y, sobre todo, en lo humano.
Si sos founder, líder de equipo o estás construyendo algo con otras personas, preguntate: ¿Cuándo fue la última vez que te diste tiempo real con tu gente? No para revisar tareas, sino para alinear visiones, para escuchar miedos, para fortalecer la confianza.
Los retreats no son un gasto. Son una inversión en lo más importante: tu equipo y tu estrategia. Y cuando las prioridades están claras, todo lo demás fluye.
Gracias Lucho por la humildad, por dejarte acompañar y también por desafiarme.
A seguir COnstruyendo juntos!
Abrazo emprendedor!


























